Presionar, deslizar, levantar.
Aplicación sencilla y ordenada. El aplicador es intuitivo y no tiene truco: se presiona y se desliza para una aplicación suave, y se levanta para un acabado impecable. Un gesto y listo.
Fácil de rebobinar. Cuando la cinta queda suelta se puede sujetar y recoger fácilmente, sin abrir la carcasa ni pelearse con el carrete.
Tapa de un toque, que protege la cinta con un sencillo mecanismo de apertura y cierre.
Es recargable: cuando se acaban los 8 m se cambia la cinta y el cuerpo sigue en uso.
Modelos de la familia
2 modelos



